Para gestorías

Guía de absentismo para gestorías que quieren fidelizar clientes

En España operan más de 82.000 despachos de asesoría y consultoría empresarial. Casi todos tramitan partes de baja. Muy pocos tienen respuesta preparada para la pregunta que sus clientes empezaron a hacer cuando el absentismo marcó su máximo histórico.


El absentismo costó a las empresas españolas 59.109 millones de euros en 2025, un 11,7% más que el año anterior, según el XV Informe Adecco. El 27,6% de las empresas reconoce sufrir un absentismo elevado, de acuerdo con la Cámara de Comercio de España. Traducido a la cartera de una gestoría: un cliente de 30 empleados soporta unos 74.000 euros anuales de coste de incapacidad temporal, tomando los 2.459 euros por trabajador que calcula PIMEC. El cliente todavía no sabe esa cifra. Cuando la descubra, llamará a quien le lleva las nóminas.

«El absentismo exige mirar más allá de las bajas y un enfoque integral.»
— Carlos Arcas, director de The Adecco Group Institute

Las cuatro preguntas que te van a hacer

1. «¿Cuánto me cuesta esta baja?» Del cuarto al decimoquinto día, el 60% de la base reguladora (en la práctica, algo menos del sueldo) corre por cuenta exclusiva de la empresa. Los tres primeros días no hay subsidio, salvo que el convenio lo cubra; y muchos convenios complementan hasta el 100% del salario durante toda la baja. A eso se suman las cotizaciones, que no se detienen, y la sustitución. Tener este desglose por convenio y por cliente convierte una consulta en un informe facturable.

2. «¿Se puede acortar?» A menudo, sí. La mutua puede citar a reconocimiento desde el primer día del parte y presentar propuestas de alta que la inspección médica debe contestar en cinco días hábiles. La gestoría que activa esos mecanismos por escrito, en nombre del cliente, hace visible un trabajo que la mutua no hará por iniciativa propia.

3. «¿Puedo comprobar si es real?» Solo dentro de límites estrechos: verificación profesional con indicios previos documentados y en espacios públicos. Nunca acceso al diagnóstico ni presión por información médica, que es categoría especial de datos. La respuesta corta que protege al cliente es «no lo hagas tú; hazlo bien o no lo hagas».

4. «¿Puedo despedirlo?» Desde la Ley 15/2022, la enfermedad es causa autónoma de discriminación y el despido durante una baja puede acabar en nulidad, con readmisión y salarios de tramitación. Los tribunales superiores ya la han aplicado incluso al periodo de prueba. Un cliente que despide en caliente sin pasar por su asesor laboral es un pleito perdido con tu nombre en la copia del correo.

De tramitar papeles a vender criterio

Las cuatro respuestas comparten patrón: el valor ya no está en presentar el parte, un trabajo que el software hace solo, y se ha movido al criterio. Un informe trimestral de absentismo por cliente, la revisión del complemento de IT en cada convenio y un protocolo escrito de relación con la mutua son tres servicios que se montan con datos que la gestoría ya posee. Ninguno exige contratar a nadie. Los tres se facturan.

Fuentes